Ella me sacudió toda la noche.

Posted By: Edu Ponce - enero 23, 2014

Share

& Comment

Era un día en el que todo lo que pasaba alrededor no importaba. Un día en el que uno se siente abrumado por la cotidianidad de la vida. Ver lo mismo, oler lo mismo, hacer lo mismo, indudablemente cansa, en cierto grado hasta aburre. Y es ahí cuando hay la necesidad de experimentar algo nuevo, algo que acelere el corazón, para tener un poco de emoción.

Salí de noche, el paradero fue un conocido bar de la ciudad, fui sin un objetivo en específico, sólo quería pasar bien la noche. Me senté en la barra, pedí una cerveza y escuchaba cautelosamente los sonidos de la guitarra, bajo y bateria en la canción. El ambiente estaba cargado de humo, alcohol, rock and roll, mujeres hermosas y atrevidas.

Una de ellas había clavado sus ojos sobre mi. Me miraba, la miraba, nos mirábamos. Era un bombardeo, las miradas iban y venían. Alguien tenía que tomar la iniciativa, me le acerqué, le dije mi nombre. Ese fue el comienzo de una extraordinaria noche. Después de conocernos decidimos irnos del bar y buscar un lugar más solitario, para conocernos profundamente.

Sin darme cuenta ya estaba en un cuarto, acostado en una reconfortante cama. Ella era una máquina veloz y mantenía limpio su motor, era la mejor bendita mujer que jamás había conocido. Tenía ojos hermosos que no me podían decir mentiras y me dejó fuera de combate con esas esbeltas piernas.

Ella iba a un ritmo impresionante, tomaba más de lo que le correspondía. Y por la velocidad que llevábamos, en muchos momentos hacía que me costara respirar. Tomamos un descanso; y supe lo que sintió Colón cuando conquistó tierras nuevas. Me sentía poderoso. No pasó mucho tiempo y ella me dijo que fuera a la fortaleza pero no contaba con la astucia de que ya estaba en eso. Ya iba en camino.

Después de lo que pasó en el primer round ya no me sorprendería nada de ella. Las paredes empezaron a sacudirse, la tierra temblaba, había gritos de placer, los dos sudando al extremo, me dolía la cabeza y de nuevo estábamos haciéndolo .

Me hizo sacudir toda la noche, trabajé doble jornada en la línea de seducción y aproveché ese momento porque sabía que ella es mía, ella es única y solamente mía. Ella no quería aplausos, sólo quería una ronda más, me convirtió en su cena y después volvió por más.

Tuvo que tranquilizarme, para que repitiera otra vez. Ahora vuelvo al cuadrilátero para volver a la carga. Ella me sacudió toda la noche, me dejó fuera de combate. Ella estaba feliz, yo estaba feliz. No pude evitar esa sensación de que fue el mejor momento de mi vida. Porque la felicidad se compone de momentos felices.

La veía ahí acostada en ese lugar donde nuestros cuerpos lucharon y tuvieron contacto. Las curvas que tenía podían matar a cualquiera, eran curvas peligrosas pero yo ya sabía manejar en aquellas. Ya me había graduado. Sabía cuando acelerar, cuando frenar, cuando aplicar los cambios, cuando meter primera, segunda, tercera, cuarta y quinta.

Esa noche fue fenomenal, las emociones que quería encontrar, las encontré. Fue un desborde de sentimientos ocultados. Ella y yo nos despedimos, cada quien tomó su camino. No nos dijimos como contactarnos pero sabíamos donde encontrarnos. Eso bastaba para vivir otra desenfrenada noche.

 

Escrito por Edu Ponce. 

Twitter:

https://twitter.com/eduponce40 

Basado en la canción de AC/CD - You shook me all night long.


About Edu Ponce

Organic Theme. We published High quality Blogger Templates with Awesome Design for blogspot lovers.The very first Blogger Templates Company where you will find Responsive Design Templates.

1 Comments:

Copyright © Edu Ponce

Designed by Templatezy